Sabes que quiero más.
De noche, cuando no entiendo que tu sueño se derroche, cuando mis notas se protegen con el broche, el que la luna y silencio me prestó. De noche, cuando tu magia se resbala entre tu boca, cuando mi alma se refugia como loca de los suspiros que de ti quieran salir. Cuando duermes. Siento celos de no ser dueña del lamento de tu boca, siento celos de la tormenta que la noche te provoca. Siento celos de la tela que te arropa.
