Oscar Wilde.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
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En ocasiones nos caemos, nos levantamos y punto. Sin embargo otras veces nos caemos pero no podemos levantarnos porque nos hemos hecho demasiado daño, necesitamos quedarnos en el suelo, llorando y notando como alguna parte de nuestro cuerpo sangra y el dolor nos llena por dentro.Y solo nos queda esperar a que la herida se cure para levantarnos y volver a la normalidad, aún sabiendo que dentro de poco volveremos al suelo. PURO MANIFIESTO. El traidor tiene dos caras, la verdad solo tiene una.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.